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Rghaif o Msemen una receta típica marroquí

receta tradicional de la cocina marroquí Rghaif o Msemen
Antes de cocinar cualquier receta con aceite de Argán, hay que tener cuidado con las personas que tienen intolerancias a los frutos secos, ya que este aceite proviene de una nuez. Si este es tu caso, recomendamos sustituir siempre el aceite de Argán por aceite de Oliva.

El Rghaif o Msemen es una especie de pan originario de Marruecos con forma cuadrada, que se suele servir durante los desayunos o durante las meriendas, acompañado de miel, mermelada de frutas o mantequilla, y donde no puede faltar un buen té para tomarlo junto con amigos o familiares.

La preparación:

Antes de nada, nos lavaremos muy bien las manos, ya que la preparación de la masa será manual. Una vez las tengamos bien limpias, ya podemos empezar con la receta siguiendo los siguientes fases:

Fase I: Haciendo la masa

  1. Ponemos la harina dentro de un  bol fondo, a la que le echamos un poco de sal y, despacio, vamos añadiendo agua a temperatura ambiente, y lo vamos amasando con las manos los ingredientes, hasta que la masa adquiera la consistencia adecuada y deje de engancharse a los dedos.
  2. Seguidamente, empolvamos con la harina la tabla de trabajo y amasamos la masa durante unos 5 minutos. Siempre tenemos que trabajar con las manos. Veremos que la masa nos va quedando más blanda y ligeramente más esponjosa.
  3. Ponemos aceite de argán o de oliva en un bol, untamos bien toda la bola de la masa con él y empezamos a separar la masa en porciones, formando unas bolas más pequeñas, de la medida de una pelota de tenis. Cada bola tiene que quedar muy untada de aceite; así pues, tenemos que ir cogiendo con las manos el aceite del bol, que tenemos que tener preparado y bien cerca, e ir untando la masa.
  4. Colocamos las bolas en una bandeja, las tapamos con un trapo y las dejamos reposar en un lugar seco y libre de humedad, durante 1h o 1,5h. Os sugerimos que las dejéis dentro del horno apagado.

Fase II: Calentando la placha

Cuando haya pasado este tiempo, y mientras vamos preparando las Rghaif, ponemos la plancha lisa a calentar a fuego medio alto.

  1. Esparcimos un poco de aceite por la superficie de la tabla de trabajo.
  2. Cogemos una de las bolas, a la que le ponemos algo más de aceite de Argán por el encima y empezamos a allanarla o aplastarlas con las manos. De vez en cuando tenemos que mojar los dedos en el aceite.
  3. Tenemos que ir extendiendo la masa, estirándola desde los extremos, hasta que nos quede muy delgada como un tel.

Fase III: Dando formato a la masa

Una vez hayamos hecho esto, pasamos a doblar la masa de la siguiente manera:

  1. Nos imaginamos tres líneas paralelas encima suyo.
  2. La plegamos como si fuera un trapo: la parte de la izquierda la tenemos que plegar hacia la franja central, y después tenemos que hacer el mismo con la parte de la derecha, de forma que nos quede un rectángulo.
  3. Plegamos una de las alas del rectángulo hacia el medio y después la otra, hasta que nos quede la masa cuadrada y llana (Msemen).

Repetimos este proceso con todas las bolas hasta que tengamos toda la masa preparada así.

Fase IV: Cocción de Rghaif / Msemen

Para la fase de cocción en la que estamos, aplicamos un poco de aceite de Argán o de oliva a la plancha ya caliente, y también a la masa que nos disponemos a cocer.

Esta masa, la tenemos que aplastar un poco con las manos, extendiéndola ligeramente. Después la ponemos a cocer en la plancha, y cuando esté dorada, la giramos y la volvemos a salpicar con el aceite elegido anteriormente. Le tenemos que dar varias vueltas, como cuando hacemos una tortilla. Por cada vez que volteemos la masa, tenemos que poner un poco de aceite en la parrilla.

Al sacar la masa de la plancha y del fuego, veremos que nos ha quedado un cuadrado aplanado, casi como si fuera un pliegue de papeles amontonados. El siguiente paso consiste a desenganchar parcialmente todas estas hojas, pero, eso sí, sin romper la Rghaif.

Para hacer esto cogemos la pasta entre nuestras manos, pero haciéndolo por las cuatro caras delgadas (no tenemos que tocar las dos caras planas centrales de la pasta). Tenemos que aplastar levemente estas caras, de forma que de momento parece como si la Msemen cogiera volumen. Primero lo aplastamos por dos de los lados opuestos y después tenemos que repetir la operación apretándolas por los otros dos lados.

Tenemos que hacer todo este proceso con cada uno de los cuadrados planos de la masa que hemos preparado.

Las Rghaif se pueden comer calientes o frías. En el momento de comerlas se pueden rociar con un poco de miel o de mermelada y sobretodo acompañándolas de un buen té! Empachan mucho, pero son buenísimas!

También te recomendamos que pruebes de hacer  «Rghaif o Msemen relleno de almendras y bañado en miel» una variante de esta receta y que tenemos publicada.

Los Ingredientes

  • 750 g de harina
  • agua (la que la propia masa admita)
  • un poco de sal
  • 1 tacita de aceite de Argán o de oliva
  • Miel o mermelada o mantequilla (opcional)

 

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